¿Cuántas veces has escuchado el término “polinización” y viene a tu mente una abeja?
Bueno, si bien las abejas son definitivamente superestrellas en el mundo de la polinización, ¡no son las únicas que realizan esta tarea!
Vamos a explicarlo en detalle. La polinización es básicamente la historia de amor de las flores. Es cuando el polen (que es como el esperma de una flor) viaja desde la parte masculina de una flor (el estambre) a la parte femenina (el pistilo). Este viaje mágico permite que las plantas produzcan semillas y frutos.
Pero, espere, ¡hay más! El polen se distribuye de distintas formas. Por ejemplo:
- Anemofilia: El polen es transportado por el viento.🍃🌬️
- Hidrogamia: El polen es transportado el agua 🌊
- Autopolinización: La planta se reproduce por sí sola 🌿
- Zoopolinización: El polen es transportado por los animales 🐝🐦🦇🦋
Para el caso de estos últimos, es increíble ver que abarcan a diferentes especies. Se podría decir que algunos de los polinizadores más diversos y abundantes son los insectos, por ejemplo, las abejas y las mariposas. De igual manera, existen vertebrados eficaces, como las aves y los murciélagos.
En general, los polinizadores desempeñan un papel esencial en la naturaleza, ya que, como comentábamos al principio, gracias a este proceso las flores se reproducen y se transforman en frutos. Esto significa también que la producción de cultivos agrícolas que incluyen plantas con flores, como manzanas, naranjas, tomates, fresas y muchas más, se debe a estos polinizadores.
Si ves una abeja o un insecto rondando una flor, ¡no la asustes, déjala hacer su trabajo!
Referencias:
Katumo, D. M., Liang, H., Ochola, A. C., Lv, M., Wang, Q., & Yang, C. (2022). Pollinator diversity benefits natural and agricultural ecosystems, environmental health, and human welfare. Plant Diversity, 44(5), 429-435. https://doi.org/10.1016/j.pld.2022.01.005