Hoy queremos contarte un poco más sobre los dispersores naturales de semillas, o en nuestras palabras, los guardianes del bosque, ya que este importante rol no solo lo desempeñan las aves, como mencionamos en el artículo de la semana pasada. Este escuadrón también está compuesto por murciélagos y primates, los cuales desempeñan un papel clave en la restauración de los ecosistemas degradados, ya que su misión es transportar semillas a nuevas ubicaciones, lo que ayuda a que los bosques se recuperen más rápido.
En los bosques tropicales, aves como los tucanes, loros y tángaras comen frutas y no solo esparcen las semillas al hacer popó, sino que también, gracias a su digestión, las modifican de manera que pueden germinar más fácilmente.
Por su parte, los murciélagos desempeñan un papel crucial en la dispersión de semillas, especialmente en paisajes abiertos o degradados donde las aves pueden ser menos activas. Sus vuelos nocturnos aseguran que las semillas lleguen a áreas donde los árboles jóvenes pueden prosperar.
Monos como los aulladores y los capuchinos también contribuyen al ingerir frutas y luego depositar semillas lejos del árbol padre. Incluso los pequeños mamíferos, como los ñeques y las ardillas, que entierran semillas para su posterior uso, contribuyen sin querer a la reforestación.
La restauración de los bosques es un hecho seguro con la ayuda de la fauna silvestre. Ahora bien, al preservar los hábitats que atraen a dichos animales (plantando árboles frutales o manteniendo la vegetación que les proporcione posaderos), los bosques pueden regenerarse más rápidamente. Sin embargo, en las zonas donde los animales que dispersan semillas son escasos, puede ser necesaria la intervención humana mediante la plantación de semillas.
Sin lugar a duda, está en nuestras manos proteger a estos hermosos aliados para garantizar la supervivencia de los bosques tropicales para las generaciones futuras.
References:
Wunderle, J. M. (1997). The role of animal seed dispersal in accelerating native forest regeneration on degraded tropical lands. Forest Ecology And Management, 99(1-2), 223-235. https://doi.org/10.1016/s0378-1127(97)00208-9